Una Nota del Pastor: 18 de enero de 2026
- Father Todd O. Strange

- 15 ene
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Proximamente en este (21 de Enero) celebraremos la memoria de una santa muy querida para mí, Santa Inés. También conocida como Inés de Roma, se sabe poco de ella, excepto que fue martirizada siendo muy joven (13 años, en el año 304 d. C.), durante el reinado del emperador romano Diocleciano (284–305). (anterior a Cosmas se llamaba Ines)
La tradición dice que nació en una familia de la nobleza romana y que era cristiana. Un hombre llamado Sempronio, un funcionario designado en la sociedad romana, deseaba casarse con la joven Inés. Ella no estaba interesada en el matrimonio. En represalia por este rechazo, Sempronio la denunció por ser cristiana. Fue torturada y nalmente ejecutada. Hoy existe una iglesia en una parte de la ciudad de Roma llamada la Piazza Navona, donde se encuentra la iglesia de Santa Inés en Agonía. La tradición sostiene que este fue el lugar de su martirio.
Los huesos de Inés se conservan hoy bajo el altar mayor de la iglesia del siglo IV, Santa Inés Extramuros (a unas siete millas al norte del lugar de su muerte). Como ocurrió con muchos mártires, su popularidad se extendió por toda Europa. En su obra titulada Sobre las vírgenes, San Ambrosio escribe: “Como novia no se apresuraría a unirse a su esposo con la misma alegría que muestra como virgen camino al suplicio, coronada no con ores sino con la santidad de vida, adornada no con trenzas sino con Cristo mismo”. Ella es la patrona de la castidad, los jardineros, las niñas, los novios, las víctimas de violación y las vírgenes.
En el arte, Inés suele ser representada sosteniendo un cordero. Esto se debe a que el nombre Inés proviene de la palabra griega hagné, que signica ‘casta, pura’. El nombre Inés se asemeja a la palabra agnus, latín para ‘cordero’ (como en Agnus Dei), de ahí la conexión que tiene con el cordero, mostrado en sus brazos.
Un detalle interesante: desde los años 1400, cada año, en la esta de Santa Inés, dos corderos jóvenes (sí, vivos) son presentados al papa para su bendición. Se presentan en canastas decoradas con ores y cintas rojas y blancas: el rojo simboliza el martirio de Inés y el blanco su pureza.
Después, los corderos son conados a monjas benedictinas, quienes cuidan de ellos. Luego, el jueves antes de Pascua, los dos corderos son esquilados. Su lana se utiliza para confeccionar aproximadamente doce palios. Los palios se colocan luego en una urna cerca de la tumba de San Pedro hasta la solemnidad de San Pedro y San Pablo (29 de junio). En ese momento, el papa los bendice y los entrega a los arzobispos recién nombrados.
El palio es usado por los arzobispos en ceremonias importantes. Adornado con seis pequeñas cruces, el palio de lana blanca y negra se coloca sobre los hombros y forma una gura en forma de “Y” tanto por delante como por detrás. Los arzobispos son enterrados con sus palios.
En Cristo,
Padre Todd O. Strange
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