Una Nota del Vicario: 22 de febrero de 2026
- Father Ben Bray

- 19 feb
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Cuando alguien entra en tu casa, ¿sabe que eres católico? ¿Verían crucifijos, estatuas y arte religioso expuestos públicamente? Me parece curioso cómo algunas casas tienen todas las paredes y estanterías cubiertas, mientras que otras no tienen ninguna representación de fe. Esto es más que llenar espacio en nuestros hogares, ya que las imágenes expresan algo importante sobre nuestra fe.
¿Cómo es eso? Los elementos externos, como las estatuas y el arte, nos recuerdan que nuestra fe no se limita a la iglesia. Debemos vivirlo en el mundo real, donde Dios y los santos están entre nuestras alegrías, penas y obras. No adoramos imágenes, son recordatorios visibles de quienes amamos, es decir, Dios, María y los Santos. Imagina a alguien diciéndote que las fotos de tus seres queridos, vivos y fallecidos, son idols y que no deberías tenerlas. ¡Jamás pensaríamos en tirar a esos seres queridos!
Lo mismo ocurre con estatuas, imágenes y crucifijos. No los tratamos como amuletos de la suerte, pero son un medio tangible para encontrarse con Dios y la familia celestial. Por eso te animo esta Cuaresma a que quizá gastes parte de tu dinero recreativo en conseguir un buen crucifijo, una imagen o una estatua en tu casa. No tienen por qué ser extravagantes ni costosos, pero toda casa católica debería al menos tener un crucifijo en una sala pública. (Asegúrate de que ese crucifijo esté bendecido)
Esta Cuaresma les invito a ser aventureros, a encontrar imágenes, estatuas y crucifijos que os hablen. Hay varios sitios que recomiendo. La primera es Alleluia Catholic Store, justo enfrente en Kent o Kauffers en Seattle también tiene una buena selección. Para comprar online, intenta encontrar páginas web católicas o artistas católicos freelance en catholictothemax.com, eBay.com, etsy.com, entre muchas otras. Por último, recomendaría ir de vez en cuando a tiendas de antigüedades para rescatar cualquier cuadro o estatua que pudiera haber sido donado, si el precio es razonable.
No necesitamos arruinar el banco y vivir dentro de la prudencia. Al mismo tiempo, hagamos que nuestros hogares sean una expresión viva de nuestra fe. ¡Que cualquiera que entre en tu casa vea que es MUY católica!
Dios te bendiga,
P. Ben
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