Una Nota del Vicario: 25 de enero de 2026
- Father Ben Bray

- 22 ene
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Uno de los temas durante mis estudios para el sacerdocio fue el discernimiento. Aprendimos que la etimología de la palabra signica tamizar o separar. Una imagen que nos ayuda a entender esto es imaginar a alguien buscando oro. Quizá hayas visto en películas o series occidentales este proceso que consiste en recoger residuos sucios y revolver el contenido en una bandeja especializada. El agua nalmente se separa del sedimento, lo que puede arrojar oro precioso y oculto. Pero es un proceso arduo que requiere tiempo, un cribado cuidadoso y paciencia.
Me gusta esta imagen porque nos recuerda que el discernimiento no es una tarea sencilla. Se necesita tiempo, trabajo y energía para encontrar el oro, es decir, la dirección de Dios en nuestras vidas. El discernimiento no es un acto de impulso ni de depender de los sentimientos. El discernimiento auténtico aborda un tema o cuestión y se sienta con él en oración, sopesando los resultados y consultando a quienes conamos. Desde este lugar, tomamos una decisión y, si es necesario, reevaluamos y ajustamos según sea necesario. Así es como discernimos, como "encontramos oro".
Si no sabes discernir, empieza con la oración. Habla con sinceridad y desata tu corazón con el Señor. Escucha qué ideas te mueven y te mueven. ¿Te están acercando a Dios o no? ¿Hay algún aumento de fe, esperanza o amor? ¿O hay un movimiento alejándose de estas tres virtudes? Es fundamental hablar con alguien en quien confíes, que pueda ayudarte a ltrar tu discernimiento. Sigue haciendo esto hasta que llegues a una resolución y actúes en consecuencia. Luego reexiona y repite el proceso de nuevo.
Os animo a que apliqueis discernimiento en vuestras decisiones para este nuevo año. ¿Cómo te está pidiendo Jesús, con tus dones y talentos, con tu historia de vida, que le conozcas y ames mejor? ¿Cómo te está invitando a vivir y compartir tu fe católica?
Dios te bendiga,
Padre Ben Bray
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