Una Nota del Pastor: 21 de junio de 2026
- Father Todd O. Strange

- hace 5 días
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Esta semana celebramos la memoria de un santo muy querido por muchos: Santo Tomás More. En su juventud había considerado una vocación monástica, pero finalmente comprendió que Dios lo llamaba a servirle en el mundo. A los 51 años (1529), Tomás fue nombrado canciller de Inglaterra por el rey Enrique VIII, aunque él no deseaba un cargo tan prestigioso e influyente.
El rey Enrique siempre había admirado la inteligencia y la integridad de More. Pero esa admiración terminó cuando Enrique comenzó a tomar decisiones contrarias a las enseñanzas de su fe católica. Enrique, ya válidamente y sacramentalmente casado, decidió que prefería casarse con otra mujer. El papa Clemente VII declaró que, puesto que Enrique ya estaba casado, no podía volver a casarse.
El rey Enrique ignoró la declaración del papa y finalmente decidió establecer una iglesia separada: la Iglesia de Inglaterra. Debido a esta desobediencia, Tomás More decidió que ya no podía apoyar al rey trabajando para él, y se retiró a su casa en el campo, dejando atrás la controversia.
En 1534 se proclamó un Acta de Sucesión, que exigía a todos los ciudadanos de Inglaterra reconocer a los hijos de Enrique y su nueva esposa como legítimos sucesores al trono. Tomás More se negó a reconocerlo, por lo que fue arrestado y encarcelado en la Torre de Londres. Permaneció allí durante 15 meses con la esperanza de que cambiara de opinión. Fue expuesto al frío, al hambre y a vivir entre alimañas. Su esposa trató de persuadirlo para que cediera, pero él no lo hizo.
Finalmente, Tomás fue llevado a juicio y recibió una sentencia de muerte. Por fin habló, declarando que el gobierno inglés no tenía autoridad para establecer a un rey como cabeza de la Iglesia, ni autoridad para anular a la Iglesia Universal.
Tomás se despidió de su hija favorita, Margarita, con palabras tiernas que aún se recuerdan. El 6 de julio de 1535 fue llevado al lugar de la ejecución. Su cuerpo estaba débil, pero su mente y su ingenio permanecían intactos. Se dirigió a su verdugo y a la multitud diciendo: “Muero en y por la fe de la santa Iglesia católica. Rueguen por mí en este mundo, y yo rogaré por ustedes en el otro. Recen por el rey, para que Dios le envíe buenos consejeros. Muero como fiel servidor del rey, pero primero de Dios”.
En el año 2000, el papa Juan Pablo II nombró a Santo Tomás More patrono de los líderes políticos, porque se negó a comprometer sus valores para complacer a amigos o poderes temporales. En 1966, su vida y su muerte fueron llevadas al cine en la muy apreciada película A Man for All Seasons. En formed.org, considera ver Faith of Our Fathers: In Search of the English Martyrs.
En Cristo,
Padre Todd O. Strange
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